CYCLIQUE

Serie pictórica en permanente ejecución desde el año 2012

´Cyclique´, traducción de ´cíclico´ al francés como título de la reciente serie de Alejandro Sánchez Suárez, alude directamente a la continua revisión de conceptos e ideas en la historia del arte occidental, así como a las prácticas de apropiación que han enmarcado buena parte de las producciones del arte desde las últimas décadas del siglo XX.

 

Marco y lenguaje

 

El interés de hacer de la luz un elemento protagónico en la producción artística, ha viajado a través de la historia por momentos en que la libertad, dominio de la razón, humanismo y naturalismo han encontrado su asentamiento. Se habla de épocas iluminadas, erigidas en lugares como Holanda, Francia o España y que en su momento hicieron de la pintura el medio para la captación de los destellos de realidad. Pero luego vinieron la instauración de la tecnología, que introdujo a la fotografía y su capacidad de captura instantánea y, después, la manipulación digital y su cualidad transgresora del mismo hecho de detención de la luz.

 

Así, se daba la posibilidad de otro orden para la realización de una obra; y esa intención por captar espectros de luz y sus incidencias no necesariamente se comprometía con pasos en que el aire libre, determinada hora del día o la inmediatez de un instante congelado en la obturación sean únicos, se precedan o antecedan.

 

En ese sentido, en las prácticas artísticas contemporáneas se identifican algunas negociaciones que involucran técnica y estilo como apropiaciones que por un lado, trabajan en la rematerialización de la pintura para hacer de ella un objeto de presentación y no de representación, y por otro, sacan provecho de la fotografía no como fin sino como mediador.

 

Un orden de factores que aún en la alteración del resultado, sigue comprometiendo conceptos de composición que más que buscar fuentes u orígenes, indaga en las estructuras del significado que puede haber detrás de cada imagen.

 

La obra

 

No es gratuito entonces que esta serie de Alejandro Sánchez Suárez se titule en francés y que otras palabras del español y el holandés acompañen cada una de las imágenes; pues los procesos de apropiación recurrentes en la pintura contemporánea, ahondan en su potencial narrativo, y las pistas para la captura de significado de esta serie se dan también en la manera en que cada texto-imagen semeja una ausencia de foco tras la ampliación digital en que se ha roto el pixel. 

 

La evidencia del proceso tecnológico se advierte además en la selección de imágenes, que extraídas de blogs de moda del internet traspasan retóricamente la complicidad de identificación y lectura, esta vez, contextualizada en el entorno de los medios masivos del que el artista es usuario.

 

Vale la pena detenerse en los efectos lumínicos y de movimiento de cada una de estas obras. Si bien cada una de las imágenes –modelo de su obra- fue construida cuidadosamente para que la incidencia de luz y hasta la pose dieran como resultado un balance y composición adecuadas, Alejandro Sánchez Suárez no reproduce; lo suyo no ha sido la copia hiperrealista de situaciones ya dadas por la fotografía. El retorno al dibujo como base, a la pintura como medio y la maleabilidad del óleo como técnica, permiten la captura de los elementos necesarios para ilustrar con fluidez su pretensión e interés hacia otra postura al interior del iluminismo secular.

 

Nelly Peñaranda, febrero de 2012.

 

 

 

wildfox-oleo y acrilico sobre tela-110x170cm-2015

colores-oleo sobre tela-110x170cm 2012

Tief-140x200cm-oleo y acrilico sobre tela 2013

Aanpak-110x170cm-oleo y acrilico sobre tela 2014

licht- luz -oleo sobre tela 100x100cm 2013

Dolce-oleo sobre tela-80x120cm..jpg