Incrustación, madera, lamina de zinc y pinturas acrilicas, 240x240x250cm. aprox, 2016

Incrustación

En Incrustación se ponen en escena fragmentos de Containers en escala 1:1, estos inmensos objetos se presentan con los colores distintivos de distintas compañías de distribución.

Hay un hecho estético en la estrategia plástica general del artista en que vale la pena detenerse:
Alejandro construye piezas que en forma estratégica producen un acercamiento seductor, para luego de una pausa revelarse como una trampa, y una fuerte crítica a la explotación humana que dicho juego oculta en el ámbito de la economía capitalista a la que hace referencia evidente. Es de modo consciente que se escoge el container y su diversidad de colores vivos, con formas casi lúdicas (como los juguetes Lego) y no otro objeto para hacer una compleja crítica a las fuerzas financieras globales y la premonición de su naufragio. Como un uroboro, el artista usa los mismos recursos de la abstracción financiera para decir exactamente lo contrario.

Si la operación logística mercantil se muestra como un juego de cubos de vivos colores en movimiento por todo el planeta subiendo y bajando de barcos continuamente, el proyecto usa esa fuerza de atracción estética para mostrarnos que en esa megaoperación no hay nada de valor y enmascara una catástrofe.

En la última operación, se construyen estas atractivas formas (contenedores) profundamente decorativas y con combinatoria de colores rojo-blanco de Hamburg, Turqueza de Hanjin, Gris-Celeste de Maersk, Rojo Bermellón de Hapag-Lloyd, Verde de China Shipping, y un largo etc. se presentan como objetos contemporáneos, sin embargo están construidos con materiales seleccionados cuidadosamente a partir de las planchas con las que se revisten techos y muros de las viviendas pobres de la megaperiferia de Bogotá. Esos materiales que por su fragilidad se vuelven impracticables en la construcción de containers reales son los materiales con los que se autoconstruyen la mayor parte de las viviendas de un mundo radicalmente empobrecido por la fuerza del capital financiero que requiere materiales de alto estándar para la fabricación de sus contenedores. En realidad lo que estamos mirando es el techo de una vivienda pobre disfrazada de container.

Con este acontecimiento planteado por Alejandro, se devuelve la mirada del container sobre el humano, explicitando en último término lo que está en el aire, y es que el proyecto trata inequívocamente del naufragio de un sistema humano que ha sido incapaz de construir una imagen precisa de su crisis surgida de contradicciones económicas. Finalmente Incrustación es un proyecto de investigación de arte conceptual que convoca a las miradas atentas a pensar desde distintas escalas y dimensiones la globalización instalándose en sus bases materiales.

El proyecto esta pensado para ser presentado en cualquier tipo de fachada, sin embargo en anteriores experiencias se ha presentado en fachadas de instituciones de carácter cultural. Para bienal Sur el proyecto se presenta con totalidad flexibilidad en este sentido.

Intervención MAMU Banco de la republica.

Artista seleccionado para el programa NUEVOS NOMBRES Banco de la Republica, curaduria a cargo de David Ayala, Nicolas Gomez Y luis Fernando Ramirez.

Intervenciones in situ, patios y corredores del MAMU y Manzana Cultural 
Ubicación: Corredor de paso entre MAMU y Casa de Moneda

De los muros de la manzana cultural surgen dos estructuras prominentes que dominan el tránsito en un corredor del complejo: se trata de dos contenedores de carga que parecen emerger de la arquitectura. La impecable intersección entre objetos y superficies es un relato ambiguo sobre el origen de los contenedores y su encallamiento en los espacios del Museo. Sin embargo, su presencia es un detonante de reflexiones en torno a la relación entre economía, institucionalidad y cultura. ¿Cuáles son las dinámicas de relación entre los ámbitos señalados por estas materialidades?

PECIO (obra elaborada y exibida en el marco premio salon de egresados asab)

 

“Se denomina pecio (del latín posclásico, pecia o petia, o en bajo latín pecium1​ o petium, ‘fragmento o pieza rota’) a los restos de un artefacto o nave fabricado por el ser humano, hundido total o parcialmente en una masa de agua (océanomarríolagoembalse, etc.). Un pecio puede ser producto de un accidente marítimo, naufragio o catástrofe natural, pero también puede ser ocasionado por abandono, hundimiento intencional, descuidos o negligencias.”

Significado de la RAE

 

 

El container como lugar que habita ‘el no lugar’, bodega provisional de mercancía, enceres y todo tipo de elementos, que por estructura soporta grandes cargas y la forma de apilarse, muestra una capacidad constructiva en su exterior, es, en el espacio museal o expositivo, un índice de las relaciones que se dan en muchas de sus capacidades y falencias: contienen y develan el vacío, lo que se consume y se agota,  y la pictórica ilusión de una suerte de fortificación prefabricada, que por sus materiales y emplazamiento en el espacio, tal vez, puede ser eventualmente un espejismo de su fracaso.

 

En la antigüedad, después de un naufragio los griegos, ilustraban sus travesías en un cuadro que colgaban del cuello, que en la instalación ‘Pecio’, podría traducirse dicha representación, en la imagen del video en el espacio, que a modo de exvoto u ofrenda, sostiene una historia ficcionada, real, tal vez, liminal, de salvación, de marea y deriva, que Alejandro Sánchez, incrusta en este contenedor expositivo e institucionalizado. 

 

También, históricamente veleros arribaron con alhajas y comportamientos que apilamos/adoptamos. Buques encallados y con las mercancías aporreadas, se negociaron, se intercambiaron y gracias a esas cargas, las posibilidades de una verdad no golpeada, se disolvieron y oxidaron en su sal: veleros, buques y barcos perecieron en ese intento mercantil y de conquista; la deriva a la que una naturaleza se auto-incrustó, es la evidencia de una huella o paso del tiempo a la que Sánchez de manera contundente, ahonda en un desbordamiento de una pieza escultórica, que se enquista y evoca más allá de la presencia de un elemento tan sólido: la fragilidad de donde provienen sus materiales, la misma, a la que un objeto pecio o un ser naufrago, asume en tierra. 

 

Sánchez, reflexionando matéricamente sobre estos objetos construidos por el hombre, expresa en esas masas, la conversión de ‘edificaciones’, que en piezas rotas o fragmentadas, como producto de una incertidumbre entre el fracaso y el olvido, se potencian en su reinterpretación del sostenerse en una densidad, que más allá de lo marítimo, interpela también sobre el habitar en un mundo de lo concreto, lo pesado: el desapego puede ser leído como una fuerza que lucha constantemente entre el abandono y la sobreviviencia. 

Sanda Rengifo y Paulo Licona

  

 

INCRUSTACIÓN (GLITCH) (obra pública, ubicada en la fachada norte del movistar arena de Bogotá)