alejandro sanchez artista

Sobre cupo  CHINA  - plástico resina de poliéster y pintura acrilica - 12x50x12cm - 2017

some economies es un proyecto que vengo desarrollando desde el 2011, mostrando piezas en varias exposiciones colectivas. A pesar de que en los inicios desarrolle el tema desde la práctica pictórica tradicional, en la actualidad lo abordó desde diferentes medios; involucrando la instalación, el video, la escultura, el objeto y la animación. El proyecto se ha mostrado de manera individual en 2018 en galería La Cometa, en 2017 en la sala de proyectos de galería El Museo, en la galería 12:00 (Bogotá - Colombia) bajo el título Deriva (apuntes para some economies) y en marzo del 2016. en la galería Aura (Medellín-Colombia) bajo el título "Some economies" en el año 2014.

SOME ECONOMIES

Partiremos señalando que SOME ECONOMIES es un proyecto de investigación extensivo, con la forma de un conjunto de piezas de arte de distintas dimensiones y formatos que giran alrededor de una cuestión. Esta cuestión es algo que iremos desentrañando paulatinamente, pero nos permitiremos adelantar que en el centro de la escena siempre veremos containers. Los veremos con sus portones abiertos de par en par secretando variados elementos, veremos fragmentos de container en muros como si estuviesen flotando en un océano supuesto, o los veremos representados en pinturas hiperrealistas cayendo de barcos que vuelcan; y ahora más recientemente veremos partes y piezas de containers metalicas recombinadas en escala uno a uno.

El siguiente texto, toma el conjunto de las obras de dicho proyecto de investigación artística, como un ejercicio de pensamiento entendiendo que el conjunto de elementos que componen este escenario nos permiten un campo de elaboración y reflexión amplia que desborda la obra en su objetualidad, ya que cada elemento deja entrever un gesto perturbador ciertamente ominoso, político, claramente calculado, que tensiona su plasticidad en el punto mismo de su fetichización.


Y es justamente la discusión de la fetichización en términos de Marx, donde se encuentra el centro discursivo de todo el conjunto, por lo menos en lo que respecta a este ejercicio escritural. Pero para llegar a estos asuntos debemos hacer el viaje que ha hecho el artista avanzando en tres temas principales que han configurado la estructura interna de su investigación.

Para este texto llamaremos a los tres ejes temáticos: 1.Naufragio / 2.Contenedor- cuerpo sin órganos / 3. El Fetiche es una maniobra de camuflaje.


Si SOME ECONOMIES tuviera un punto de inicio, como la lógica de una película en el cine, diríamos que la primera escena es de unos cuerpos flotando en el mar. Imaginemos por un instante que nuestra primera mirada no logra enfocar bien la imagen distante, estamos en un mar sin referencias, es recién la primera escena. ¿Serán restos de un naufragio? Quizás son balsas con refugiados en el mar mediterráneo con cientos de migrantes exiliados apilados. Quizás son residuos plásticos, de esos que están formando continentes sui generis en medio del pacífico. De todos modos esta sugestión que no aparece de golpe en la obra retornará con fuerza.

Lo que nos muestra la obra son una serie de ‘fragmentos de containers’ empotrados en muros simulando ser ‘containers completos que se asoman a la superficie. Si acaso en el juego de ilusiones aceptamos que el suelo y los muros no son superficies sólidas, sino más bien líquidas donde estos containers completos han de naufragar; entonces, también aceptamos que todo lo demás, está a la deriva y estos containers asomándose son solo un signo que todas las cosas a su alrededor, inclusive nosotros mismos en esa escena, estamos naufragando.

No es menor observar en este contexto, que esta serie de instalaciones de SOME ECONOMIES comienzan a aparecer a la par de las primeras imágenes de balseros de Medio Oriente a Europa y las primeras noticias del ‘continente de residuos plásticos’ ya señalados. Esta observación permite hacer una conexión que la obra no explicita

más que en la segunda parte. Esta conexión, y es la que permite entender la abstracción de los containers, es la que nos sugiere que de lo que aquí se habla no es de un accidental naufragio de unos pocos containers, sino del fracaso de nuestra civilización.


La obra nos está mostrando lo que sigue a la caída. 

En este momento ya sabemos que tenemos frente a nosotros containers a la deriva y que estos nos implican a una escala individual y global, entonces con más ansiedad que nunca queremos saber qué fue lo que sucedió: ¿Cayeron por un accidente?, ¿naufragó la embarcación completa y cayeron todos los containers? ¿Esos containers en particular fueron arrojados al océano intencionadamente? Sabemos que estamos preguntando también por nosotros, ahora queremos saber si nosotros también estamos naufragando, si participamos de la catástrofe.


En medio del proyecto, los primeros días del mes de Diciembre del año 2016 se cruzan dos noticias de horror: el cadáver de Aylan Kurdi, un niño Sirio niño de 3 años fue encontrado ahogado en una playa de Turquía. Tres días después BBC Mundo relata en una nota secundaria que cerca de 540.000 contenedores de carga se encuentran en alta mar sin ningún destino; los buques, marineros y la carga de la quebrada firma Hanjin Shipping estarán atrapados por meses en el océano. El mar de pronto toma el rol del limbo y ya podemos medir el mundo en esos términos.

El container cobra sentido semiótico como célula de un sistema colapsante, una superestructura planetaria cuyo destino parece ser el naufragio mismo como fin ontológico.

Alejandro explicita en un texto sobre esta fase del proyecto la cuestión: “[aquí hablamos de] la posibilidad de que las cosas no salgan bien (...) la fisura entre lo planeado y las posibilidades que esto se cumpla”, “contenedores a la deriva: volcándose, hundiéndose, quemándose, señalo las consecuencias y no lo que ha producido el accidente”.

El artista no señala “lo que ha producido el accidente” como un acto sutil. La palabra faltante en este texto, y que es la ausencia que flota en todo el Proyecto de Alejandro Sanchez es sin duda alguna: capitalismo. Pero, ¿Por qué el artista retira de escena “lo que ha producido el accidente”?

Zizek en su discurso de Occupy Wall Street del 2011 adelanta una pista: “Es fácil imaginar el fin del mundo, un asteroide que destruya el planeta y ese tipo de cosas. Pero no se puede imaginar el fin del capitalismo. Así que, ¿qué es lo que hacemos aquí?”

Alejandro retira “lo que ha producido el accidente” para que el náufrago hable, o más bien, pueda ser interrogado: si el container fuera un sujeto o si fuera simplemente lo que es -un container- la pregunta siguiente sería sobre su contenido. Y ahí, cuando aparece la pregunta sobre su contenido y nos damos cuenta que los containers que circulan como globulos rojos por todo el orbe son dispositivos de apariencia concreta, pero que en el fondo son profundamente abstractos la sospecha se instala, los containers que transportan mercancía no transportan riqueza, sino su total ausencia.
 Mientras los noticiarios globales se inundaron morbosamente de la imagen de Aylan; 560mil contenedores a la deriva eran sacados fuera de escena, su inutilidad –y la inutilidad de la superestructura mercantil completa- no podía en ningún caso exponerse.

La estrategia de SOME ECONOMIES se complejiza en la segunda etapa del proyecto, en que el Artista abre los containers para revelar sus contenidos.

SOBRE CUPO 

En esta ocasión la estrategia es –por medio de pequeñas maquetas a escala 1:20- abrir los containers y permitir que estos vomiten sus contenidos.


El contenido en coordinación con la etapa precedente es completamente abstracto.

En la etapa precedente, hay fragmentos de containers – hiperreales- flotando en el suelo y los muros. La hiper- representación del objeto abre un campo de abstracción donde el suelo y los muros toman un rol que debe ser imaginado y que en consecuencia nos implica –nos pone a la deriva-, como ya comentamos.

En esta siguiente operación, las pequeñas maquetas hiperreales secretan mangas de materia indefinida. Se usa madera y metal en unos casos o en otros resina translucida.

El “contenido” de los containers es aquí pura intensidad. 

Esto implica dos cosas correlacionadas: 

Por un lado, lo que el contenedor transporta superestructuralmente es una medida máxima y una proporción de transportabilidad material. Esto nos remite al hecho que lo que se transporta es Mercancía, y de vuelta Marx, la mercancía en sí misma es una codificación extremadamente semiótica de los resultados de la producción, y en sí no es equivalente al producto. Un producto puede ser convertido en mercancía, pero también la nada puede ser transformada en mercancía, si esta nada – posindustrial- es la cortina que cubre la recombinación de información y su manipulación, es decir, pura abstracción financiera.

En los términos globales de la abstracción financiera un container puede transportar toneladas de oro y otro miles de pelotas de pingpong, pero el valor se vuelve equivalente, porque el valor de estos ni siquiera existe, el valor está puesto en la operación de intercambio, en la puesta en marcha del acto de distribución, de movimiento mercantil, la materialidad física del valor de uso no tiene importancia alguna, la acción completa es lo que Marx llama fetichismo de la mercancía. En síntesis, la energía está puesta en producir simplemente movimiento de containers de un lugar a otro.

¿Y qué sucede con las sustancias que transporta el container? Bueno, como ya sabemos, la mayoría va a parar al fondo del mar salvo los plásticos que en general van conformando un nuevo continente plástico de basura en el centro del océano pacífico.

La segunda implicación es que la medida del container – moviéndose de un lado a otro literalmente- es la medida de una intensidad, extensión, volumen y desplazamiento con valor en sí mismo en tanto que medida. O como ya se dijo anteriormente, el container transporta su propia transportabilidad ¿Cómo se deduce esto de la obra? En esta serie hay un conjunto de piezas bastante literales en que desde el interior del container se escupe “un fragmento de mar con un navío”. Estas piezas que rematan este conjunto toman cariz surrealista y nos devuelven al tono de la pregunta de que es aquello de lo que habla el artista cuando alude a los containers.

El container entonces, sea lo que sea, es la base material de la ideología de la abstracción financiera del sistema capitalista, y por tanto, de lo que nos habla el Artista es del colapso de tal sistema, que dicho sea de paso, a través de la resina y la madera proyectada nos recuerda que es una fantasmagoría volátil, insustancial, cuyo colapso –al ser un sistema que depende estrictamente del flujo- se asemeja a la interrupción que solo puede producir un naufragio.

Cuando acá enunciamos “contenedor-cuerpo sin órganos”, no hacemos otra cosa que referir a Deleuze - Guatari en el Anti-Edipo cuando nos advierten que el mercantilismo –y su unidad material container - se arrogan el derecho a “ser la superficie encantada de inscripción y registro que se atribuye todas las fuerzas de producción (y distribución) y los órganos de producción (y distribución), y que actúa como cuasi-causa, comunicando al territorio el movimiento aparente por el que debe ser conducido”, es decir, todo es un gran teatro para dar apariencia de verdad material al movimiento de valores abstractos del capitalismo financiero, entonces el container es un cuerpo sin órganos cuya función es dar aspecto material a la reducción de todo cuanto hay (y no hay) a algoritmos bursátiles indiferentes.


ENCUBIERTAS

La última parte del proyecto se encuentra en ejecución mientras escribo este texto, y las cosas a las que me referiré aquí son el resultado de las conversaciones con el Artista.

En esta última parte se ponen en escena fragmentos de paredes de Containers en escala 1:1, estas superficies mezclan colores con los que se distinguen distintas compañías de distribución.

Hay un hecho estético en la estrategia plástica general del artista en que vale la pena detenerse.

Como se dijo al principio, nuestra lectura es que el presente proyecto artístico trata en último término sobre la concepción en Marx de fetichización.

Alejandro construye piezas que en forma estratégica producen un acercamiento seductor, para luego de una pausa revelarse como una trampa, y una fuerte crítica a la explotación humana que dicho juego oculta en el ámbito de la economía capitalista a la que hace referencia evidente. Es de modo consciente que se escoge el container y su diversidad de colores vivos, con formas casi lúdicas (como los juguetes Lego) y no otro objeto para hacer una compleja crítica a las fuerzas financieras globales y la premonición de su naufragio. Como un uroboro, el artista usa los mismos recursos de la abstracción financiera para decir exactamente lo contrario.

Si la operación logística mercantil se muestra como un juego de cubos de vivos colores en movimiento por todo el planeta subiendo y bajando de barcos continuamente, el proyecto usa esa fuerza de atracción estética para mostrarnos que en esa megaoperación no hay nada de valor y enmascara una catástrofe.

En la última operación, se construyen estas atractivas compuertas profundamente decorativas y con combinatoria de colores rojo-blanco de Hamburg, Turqueza de Hanjin, Gris-Celeste de Maersk, Rojo Bermellón de Hapag-Lloyd, Verde de China Shipping, y un largo etc. se presentan como retablos contemporáneos, sin embargo están construidos con materiales seleccionados cuidadosamente a partir de las planchas con las que se revisten techos y muros de las viviendas pobres de la megaperiferia de Bogotá. Esos materiales que por su fragilidad se vuelven impracticables en la construcción de containers reales son los materiales con los que se autoconstruyen la mayor parte de las viviendas de un mundo radicalmente empobrecido por la fuerza del capital financiero que requiere materiales de alto standard para la fabricación de sus contenedores. En realidad lo que estamos mirando es el techo de una vivienda pobre disfrazada de container.


Con este último acontecimiento se devuelve la mirada del container sobre el humano, explicitando en último término lo que está en el aire, y es que el proyecto trata inequívocamente del naufragio de un sistema humano que ha sido incapaz de construir una imagen precisa de su crisis surgida de contradicciones económicas.

Finalmente SOME ECONOMIES es un proyecto de investigación de arte conceptual que convoca a las miradas atentas a pensar desde distintas escalas y dimensiones la globalización instalándose en sus bases materiales.

Deriva (a solas)

Animacion digital

Vacio)

Puerta de contenedor - mirilla - Animacion digital

Transito

Video - Grabado en el canal de Panama - 2015

Some economies, oleo sobre papel, 30x40 cm. c/u  2013

© 2015 alejandro sanchez suarez

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Some Economies 5 - oleo sobre papel - 30x40cm - 2012.jpg

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